Principales causas de estrés

Principales causas de estrés

El estrés se ha convertido en un acompañante casi permanente en nuestras vidas. En la mayoría de las ocasiones no puede evitarse ya que cualquier cambio al que debamos adaptarnos implica estrés. 

Las principales causas de estrés se suelen relacionar con sucesos negativos como daño,  enfermedad o muerte de un ser querido. Sin embargo,  un suceso positivo puede resultar igualmente estresante. Por ejemplo,  cambiar de casa o ascender en el trabajo traen consigo el estrés de un nuevo estatus y de nuevas responsabilidades . Incluso,  expertos opinan que enamorarse puede representar,  para algunas personas,  el mismo grado de estrés que romper una relación. 

Las principales causas de estrés provienen de tres fuentes básicas:

  • Nuestro entorno: el entorno nos obliga al adaptarnos continuamente,a soportar ruido, aglomeraciones,  relaciones interpersonales,  horarios exigentes… Que ponen al prueba nuestra seguridad y autoestima.
  • Nuestro cuerpo: los momentos difíciles en la adolescencia,  el envejecimiento,  las enfermedades,  accidentes,  trastornos del sueño… Afecta a nuestro organismo. Por Otro  lado, cada vez que sentimos una amenaza, nuestro cuerpo reacciona con una serie de cambios físicos como dilatación de pupilas,  agudización del oído, tensión de los músculos… Esta reacción es natural pero si finalizada la amenaza, no se libera al organismo de los cambios,  se puede entrar en un estado de estrés crónico. Por último comentar que se ha encontrado igualmente relación entre el estrés y muchos otros padecimientos físicos tales como dolor de cabeza, artritis,  asma, problemas sexuales o trastornos circulatorios,  entre otros.
  • Nuestros pensamientos: el modo de interpretar y catalogar nuestras experiencias y el modo de ver el futuro pueden servir tanto para relajarnos como para estrenar nos. Por ejemplo,  una mirada agria del jefe se puede entender como disconformidad con nuestro trabajo y provocar, por tanto, ansiedad, o bien se puede entender como que está cansado o tiene su problemas, pero no tiene nada que ver con nosotros o nuestro trabajo y entonces, no provocarnos estrés.

En definitiva, no podemos escapar de todas las principales causas de estrés,  pero sí podemos aprender algo contrarrestarlas,  aprendiendo a relajarnos. La respuesta de relajación a estas causas tiene un efecto de recuperación en nuestro organismo,  normalizando nuestros procesos físicos,  mentales y emocionales.


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