Nordic Walking en la Media de Córdoba

Nordic Walking en la Media de Córdoba

Aquí os dejo mi crónica de la prueba de Nordic Walking en la Media de Córdoba.

Quiero comenzar diciendo que, a pesar de ser un amante del deporte en general y del Nordic Walking en particular, no me considero ni mucho menos un Walker de Élite. De hecho a día de escribir este artículo mi peso es de 85 kilos y mi estatura 1,68, en las últimas semanas entreno apenas 1 ó 2 días a la semana (3 los que soy afortunado) y en casi todas las pruebas de este año he acabado último o penúltimo.

Sin embargo tengo una cosa clara: siempre que me lo permita mi salud y mi economía participaré en pruebas como la Media Maratón de Córdoba que se celebró este pasado fin de semana.

Para mí, el Nordic Walking es algo más que caminar con unos bastones. Es amor a una modalidad deportiva minoritaria; es cordialidad, respeto y admiración entre los que la practicamos, y es tener referentes, tanto en el ámbito deportivo (José Luis, Coco, Jorge, Bernabé, Regina…) como en el de impulso de este deporte (Qanzio, Mariano…).

Pero centrémonos en la Media de Córdoba. Esta maravillosa ciudad, tierra de mi abuelo por parte materna, fue el lugar que escogimos los locos del nordic para terminar la temporada 2014 de manera oficial. Personalmente estaba lesionado (esta tibia no me deja en paz) pero quería participar y disfrutar de esta prueba. Muy bien negociado por el Sr. Qanzio, se nos permitió salir del kilómetro 11 de manera oficial con juez de la Federación Andaluza y disparo de salida.

Como era lógico, José Luis salió tirando y marcando el ritmo de un grupo de cabeza formado además por Regina, Piri e Ignacio. Les seguíamos a poca distancia otro grupo con Qanzio a la cabeza, Anabel, Marisa y el que os escribe. Las chicas de Palencia cedieron y yo intenté seguir el ritmo de Qanzio.

A partir del primer kilómetro acelerón de José Luis que rompe el grupo cabecero y apretón de Qanzio que enlaza y pasa a los últimos de este grupo. Yo noto molestias en la tibia y decido bajar ritmo. Había llegado el momento de olvidarme de competir y disfrutar de la prueba.

Había zonas de mucho público que animaba sin parar, así como muchos de los corredores que me pasaban. Eso me animaba muchísimo. A partir del km. 5 la pierna calentó, dejó de dolerme y comencé a apretar. Veía cerca a Ignacio y esto me animó. Cogí ritmo de 7’ km. pero me fue imposible cazarle.

La meta espectacular. Entrada por el puente romano, cruzándolo y meta en el Arco del Triunfo. Lleno de gente que animaba sin parar. Antes de la meta mi madre animándome. Me emociono, le doy un beso y termino último de los chicos. Como siempre mi padre esperándome para darme ropa de abrigo. Igual que cuando montaba en bicicleta y ganaba carreras. Y es que para mis padres siempre seré el mejor.

Próxima temporada, el Mundial de Alemania me espera.