Muertes tontas de personajes famosos

Muertes tontas de personajes famosos

Muchos personajes famosos han perdido la vida en condiciones y situaciones tan extrañas como inverosímiles. Ésta es una selección de algunas muertes tontas de personajes famosos:

  • Enrique I de Castilla: falleció a los trece años de edad de modo accidental, y como consecuencia de una herida recibida en el Palacio episcopal de Palencia mientras jugaba con otros niños
  • Arquímedes: a pesar de que existían órdenes de que no se le hiciese ningún daño, un soldado romano le atravesó con su espada al ser recriminado insistentemente por el sabio griego para que no pisara unos dibujos científicos que había hecho en la playa.
  • Jean Baptiste Lully, compositor francés: se encontraba en París, en el Convento de los Bernardos de la calle de Saint-Honoré, dirigiendo un te deum para celebrar la curación del rey que el compositor había pagado de su bolsillo. Entonces el compás se marcaba, en lugar de con batuta, con una pesada barra de hierro a modo de bastón que se hacía golpear contra el suelo. Uno de los golpes erró y vino a dar en su pie. La herida no se curó bien, y fue empeorando durante los días siguientes hasta el 22 de marzo de 1687, en que moría por “envenenamiento de la sangre”; es decir, gangrena
  • Otra de las muertes tontas de personajes famosos fue la de Alejandro I de Grecia: mientras Alejandro I paseaba por sus dominios de Tatoi. Un mono doméstico, que pertenecía al administrador de los viñedos del palacio atacó al pastor alemán del soberano y éste, al intentar separar a los dos animales, fue mordido en la pierna y en el estómago por otro primate. Los criados acudieron y cazaron a los monos. La herida del soberano fue limpiada enseguida y vendada, pero no cauterizada. El soberano no prestó ninguna atención a lo que acababa de suceder e incluso pidió que la noticia no fuera comunicada. Sin embargo, Alejandro empezó a sufrir una fuerte fiebre a partir de aquella tarde: su herida se infectó y enfermó rápidamente. Debido a la rápida evolución de los síntomas, los médicos pensaron en amputarle la pierna pero ninguno quería hacerse responsable. Falleció días después.
  • Francis Bacon, filósofo y escritor inglés: falleció de frío mientras rellenaba con nieve de las montañas el interior del cuerpo de una gallina muerta, para un experimento sobre la conservación de los alimentos.
  • Agatocles, tirano de Siracusa: se atragantó con un palillo.
  • Esquilo, dramaturgo griego: murió golpeado por una tortuga que se desprendió de las garras de un águila que sobrevolaba su cabeza.
  • Isadora Duncan, bailarina estadounidense: murió por una fractura en las cervicales debida a que su echarpe se enganchó en las ruedas del coche en el que acababa de subir.
  • De las más curiosas muertes tontas de personajes famosos está la de Maximiliano de Austria: una indigestión de melones le quitó la vida.
  • Allan Pinkerton, fundador de la agencia americana de detectives que lleva su nombre: murió por una gangrena tras morderse la lengua.