Consejos de salud para el verano: Prevenir los golpes de calor

Consejos de salud para el verano: Prevenir los golpes de calor

Hoy según veníamos de comer hacia la oficina con 36 grados en la sombra un compañero ha comentado: “Ufff!!!! Tengo unos sofocos. Yo creo que me está dando un golpe de calor”.

El golpe de calor no tiene nada que ver ni con los “sofocos” ni con el “bochorno” propio del verano; es un riesgo sanitario a tener muy en cuenta.

Entonces… ¿Qué es exactamente un golpe de calor? Según los expertos se trata de un trastorno caracterizado por el fallo de la función de varios órganos internos debido al aumento excesivo de la temperatura dentro del cuerpo.

La temperatura ideal en nuestro organismo debe rondar los 37 grados centígrados; si por cualquier razón sobrepasa los 40 grados y el cuerpo es incapaz de eliminar el exceso de calor, nuestro sistema nervioso comienza a alterarse.

El golpe de calor clásico afecta predominantemente a ancianos con una patología previa. El aumento de temperatura progresivo que sufre el organismo agrava los síntomas de su enfermedad, produciendo una merma en su condición de salud general. Además, la enfermedad de base, suele hacer que no puedan beber la suficiente agua para rehidratarse.

El golpe de calor activo, sin embargo, afecta a los jóvenes que practican deporte sin entrenamiento o protección. La producción interna de calor que el cuerpo no está acostumbrado a regular, junto con el aumento de la temperatura ambiental, puede producirles hipertermia.

Por último, los niños son especialmente vulnerables al golpe de calor debido a que su sistema respiratorio no se ha desarrollado aún por completo, y favorece la pérdida de líquidos.

Consejos de salud para el verano: Prevenir los golpes de calor

  • El primer consejo nos lo avisan constantemente en los medios de información: evita la exposición al sol en las horas centrales del día (de 12 a 17 horas) y, en general, evita exposiciones prolongadas o dormirte al sol.
  • Si notas cansancio o mareo, retírate a un lugar fresco o ventilado y aflójate la ropa.
  • Hay un dicho que dice que en verano se va uno a El Corte Inglés por el aire acondicionado. Pues en buen consejo. Pasa tiempo en locales con aire acondicionado. Si dispones de él en casa, acuérdate de bajar la temperatura por la noche, porque el cuerpo se enfría durante el sueño.
  • Cúbrete adecuadamente la piel, la cabeza y los ojos con ropa, sombreros o gorros y gafas de sol. Existen prendas de altísima protección solar. Esto te ayudará a prevenir tanto los golpes de calor como las quemaduras.
  • Consume abundantemente agua, líquidos y bebidas isotónicas. Evita las comidas pesadas de difícil digestión que hacen aumentar la temperatura interna.
  • Lleva ropa ligera que permita la transpiración, el principal mecanismo de refrigeración de nuestro cuerpo.
  • Presta especial atención a los ancianos y niños. En concreto, los niños menores de tres años no deben exponerse al sol.

En caso de golpe de calor, traslada a la persona afectada a un lugar a la sombra. Colócala en posición tumbada con la espalda recta y las piernas levantadas, para favorecer la circulación de la sangre.

Humedece su rostro con una esponja o paño húmedo, pero no le des de beber si se encuentra inconsciente porque podrías ahogarle. Si su temperatura no desciende, presenta pulsó débil y palidez o sabes que sufre de enfermedades cardíacas, acude inmediatamente al médico.

Espero que te haya sido de utilidad este artículo de Consejos de salud para el verano: Prevenir los golpes de Calor.

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